El día 7 de Noviembre, día de caza, por la mañana mi hermano Diego González Gil y mi padre Jesús González Guillen salieron de caza al paraje La Lomba. Mientras ellos cazaban, yo Víctor González Gil , salí de casa y me dirigí con mis prismáticos a verlos cazar. Sobre las 11:00 aproximadamente llego una pareja de la Guardia Civil en un turismo, formada por una mujer y un hombre, los cuales se aproximaron a mi padre y a mi hermano solicitando la documentación correspondiente, licencia y tarjetas. Se entrego la documentación a la Guardia Civil. Yo que estaba viéndolos cazar con mis prismáticos desde el camino, sin cazar, sin llevar armas ni perros, lógicamente no me pidieron ninguna documentación debido a que estaba observando cazar, y buscando los altos de los caminos para tener mejor visibilidad. En ocasiones estaba más cerca y otras veces más lejos dependiendo del terreno. Transcurridos unos 10 minutos y los agentes dispuestos a marcharse, ya que todo estaba correcto. Se presento una patrulla del SEPRONA formada por un agente uniformado y un acompañante, dicho agente llego por un camino como si de una persecución se tratase, llegando a una velocidad excesiva como si fuéramos delincuentes.Una vez allí, sin aproximarse a nosotros, llamo a la agente y le pregunto si nos había pedido la documentación, y la agente dijo que si, y le pregunto el agente de SEPRONA y a este otro, la agente respondió estaba en el camino viéndoles cazar, lo hemos visto nosotros. Inmediatamente el agente del SEPRONA ordeno mirar el microchip de los galgos, estando totalmente identificados. A continuación se dirigió a mí, Víctor González Gil, diciéndome, que me tenía que denunciar, no podía estar en el camino y tenía que estar a mas de 50 metros, yo le conteste, puedo estar en el camino y el insistía que no , con los prismáticos que tienes debes estar a 500 metros, y yo le respondí que con esa regla de tres me quedaba en el pueblo y desde allí los veía , insistía que me tenía que denunciar por estar en el camino viendo cazar. El agente del SEPRONA indico que eso venia en la ley de Caza y que si no lo sabía y yo le dije que eso no lo sabía y creía que no lo reflejaba.En este debate con el agente le comente que si llevaba una cesta y estuviera cogiendo setas tampoco podría estar en el camino y me respondió que no, días de caza no se puede.A continuación el agente de SEPRONA se retiro con su 4×4, y nos quedamos hablando con los agentes de la Guardia Civil. La agente me tomo el nombre, DNI y Tf, aconsejada por el agente del SEPRONA y me dijo que no sabría si me denunciaría, ya que tendría que consultar la ley de caza, en tal caso sería una denuncia leve que no me preocupara, a lo cual le respondí porque me va a denunciar si yo estaba en el camino viendo cazar. Que era injusto, que además me habían visto ustedes, a lo cual respondió eso es verdad, estabas en el camino viendo y concluyo seguramente no te denunciemos, en caso de que lo hagamos te llamaremos por teléfono, y los agentes se fueron.Seguidamente mi padre y hermano siguieron cazando. Yo permanecí en el camino viéndolos cazar. Trascurridos unos diez minutos, con mis prismáticos observe a la Guardia Civil y a los agentes del SEPRONA en un camino hablando.Lo relatado anteriormente es la realidad, ese día estaba viendo cazar en un camino a mi padre y hermano, el día 7 de Noviembre de 20013 en Cañizo, en el paraje La Lomba.